Esta semana, los más peques del cole se han convertido en auténticos guardianes de la naturaleza 🌍✨. Aprovechando las hojas que el invierno ha ido dejando en el patio, han salido con ilusión a recogerlas para llevarlas a nuestra compostera.

Con cubos en mano y muchísima curiosidad, han descubierto que hasta algo tan sencillo como una hoja seca puede tener una segunda vida 🍁➡️🌱. Entre risas y trabajo en equipo, han aprendido que los restos orgánicos no son basura, sino un tesoro para cuidar la tierra.

Esta actividad tan sencilla está llena de aprendizajes importantes:

🌿 Cuidamos el medio ambiente reduciendo residuos
🤲 Trabajamos en equipo ayudándonos unos a otros
👀 Observamos la naturaleza de cerca, con calma y atención
♻️ Entendemos el ciclo de la vida, cómo todo se transforma

Además, el contacto con el entorno les ayuda a desarrollar el respeto por lo que nos rodea y a sentirse parte activa del cuidado del planeta 💚. ¡Y lo mejor de todo es que lo han hecho disfrutando muchísimo!

Dentro de un tiempo, esas hojas se habrán convertido en compost, un abono natural que usaremos para nuestras plantas. Así ven, con sus propios ojos, que la naturaleza no desperdicia nada.