Al principio, el huerto tenía una tierra pobre, dura y llena de arcilla 😓🪨. Pero los chicos no se rindieron…

🔬 Hicieron un análisis casero para ver la composición del suelo: observaron tierra, arcilla, limo y materia orgánica. ¡Como verdaderos científicos! 🧪🧒👧

🌱 Para comenzar la fase regenerativa, plantaron habas, una planta muy fuerte que ayuda a mejorar el suelo 💪💚.

Cuando las habas crecieron:

  • 🌴 Se echó fibra de coco, rica en carbono
  • 🪱 Las raíces de las habas se dejaron en el suelo para que se descompongan
  • 🧺 Las plantas se llevaron a la compostera
  • 🫘 Y las habas… ¡al plato!

Después, en el huerto llegaron nuevos amigos vegetales:
🍅 Tomates
🌶️ Pimientos
🥒 Calabacines
🥬 Judías verdes
🍆 Berenjenas

Todo abonado con el compost natural que hacen ellos mismos con restos de comida 🍂♻️.

En nuestro cole, los niños y niñas de primaria están aprendiendo algo increíble: ¡cómo convertir los restos de comida en tierra fértil gracias a las lombrices! 🪱✨

A través de un proyecto de lombricultura, han descubierto que las lombrices transforman los desperdicios vegetales en humus, un abono natural muy rico en nutrientes 💩➡️🌱. Este humus se usa para hacer semilleros y empezar el ciclo de vida de nuevas plantas 🌼🌽.

📚 Aprendieron que:

  • Las lombrices 🪱 son amigas del suelo
  • Degradan la materia orgánica (como cáscaras de frutas 🍌🍎)
  • Y hacen que la tierra esté viva y fértil 🧡🌍

Ahora solo queda darles mucho cariñito 💧☀️💚… ¡y ver cómo crecen nuestras deliciosas plantas!