Este pequeño insecto, vive en bosques y matorrales de las zonas templadas de Europa. La hembra atrae al macho, por medio de un fenómeno llamado bioluminiscencia, por el que consiguen atraer a los machos, que revolotean en plena noche buscando a las hembras.
En la fase adulta las luciérnagas no ingieren alimentos, no así las larvas que devoran caracoles y babosas, inyectándoles un veneno paralizante.
Actualmente el número de estos insectos se ha reducido considerablemente, debido a la contaminación lumínicas y otros problemas medioambientales.
