El pasado mes de septiembre perdimos a una gran mujer, Wangari Maathai.
Fue premio Nobel de la Paz en 2004 y su visión del mundo sirvió para sacar de la pobreza a miles de familias en Kenia, a través de sus mujeres. Ella decía” Si vas al campo en África verás que son las mujeres quienes cultivan la tierra, van a buscar agua, cuidan a los hijos, a los mayores. Por eso era para mi natural trabajar con ellas”.Tambien decía:”Mi idea inicial era plantar árboles que proporcionaran a las mujeres leña, frutos y materiales de construcción para sus casas. Pero lo que ocurrió es que las necesidades descritas por las mujeres erán en realidad síntomas de otros problemas como la deforestación o la propia situación de las mujeres y de esta forma fuimos profundizando en temas como la degradación del medio ambiente, la malnutrición, las enfermedades. Me di cuenta de que, aunque parecen problemas distintos, están conectados”.
Por eso creó el Movimiento Cinturón Verde. Y al grito de: “HAMRAMBEE” (¡todos a una!), un amplio colectivo de mujeres keniatas han conseguido plantar más de 30 millones de árboles, para salir de la pobreza.
Los gestos sencillos, no por ello menos contundentes y molestos para las autoridades, son muchas veces la solución.
Mas información en el libro “1325 mujeres tejiendo la paz” y en www.1325mujerestejiendolapaz.org
